Alto el fuego ya

Declaración de marzo de 2024 de la coalición SA Stands:

Como coalición por los derechos de las personas inmigrantes, la misión de SA Stands es defender la justicia para las personas inmigrantes y refugiadas. Entendemos que los problemas a los que nos enfrentamos, la violencia a la que nos enfrentamos y las injusticias que trabajamos por resolver no se detienen en nuestra frontera, sino que tienen un carácter y un alcance internacionales. La violencia de Estado y el terrorismo, las campañas colonialistas continuas contra la población civil y los pueblos indígenas, y las políticas fronterizas diseñadas para castigar y demonizar a las personas inmigrantes y refugiadas: todo ello afecta a personas de todo el mundo; en respuesta, debemos afirmar y fortalecer nuestros lazos de solidaridad.

En este contexto, nos vemos impulsadas a alzar la voz contra la violencia genocida en Palestina. Palestina ha sufrido 75 años de opresión colonial israelí, pérdida de tierras, agresión medioambiental y apartheid sistémico. Esta grave situación ha empeorado en los últimos meses con el asalto militar israelí a Gaza, al impedir el transporte de alimentos, medicinas y suministros básicos hacia Gaza; el fuerte aumento de la violencia estructural, militar y paramilitar en Cisjordania; y el secuestro y la detención ilegal tanto de civiles palestinos como israelíes.

Ante esta intensificación de la violencia, exigimos:

  • Un alto el fuego inmediato y permanente en Gaza, así como la entrada sin trabas de ayuda y servicios humanitarios, y el restablecimiento inmediato del agua, los alimentos, el combustible, la electricidad e internet.
  • Que el Congreso y la Administración Biden pongan fin a la ayuda militar a Israel y rechacen todas las solicitudes de financiación que sigan posibilitando el castigo colectivo y el genocidio en curso del pueblo de Gaza.
  • Que el Gobierno de EE. UU. detenga todo apoyo económico, diplomático, político y cultural al apartheid, la ocupación y el despojo sistemático de la población palestina por parte del Gobierno israelí, en línea con los llamamientos internacionales al Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS).
  • Que EE. UU. proporcione reparaciones para reconstruir la infraestructura destruida y sanar a las personas y la tierra heridas, al tiempo que se prepara para la futura crisis climática, acelerada por la violencia militar.

La situación en Gaza es insoportable. Más de 30.000 personas han sido asesinadas directamente por la violencia militar israelí. Cientos de miles más están desaparecidas o han resultado gravemente heridas. Casi toda la población de 2,3 millones de personas se enfrenta a la hambruna, a un refugio inadecuado con temperaturas gélidas y/o a la muerte por enfermedad debido a la falta de agua potable y alimentos, suministros médicos y ayuda humanitaria. Los bombardeos de las Fuerzas de Ocupación Israelíes (IOF) han atacado hospitales, dejando a todos los hospitales de Gaza sin capacidad operativa. La mayoría de las personas residentes han visto sus hogares destruidos. La mayor parte de la población se ha desplazado a la zona sur de Rafah, que Israel designó como “zona segura”. Aun así, Israel (IOF) persiste en bombardear Rafah e intentar expulsar a la población de Gaza hacia Egipto. La afirmación de Israel de que está atacando objetivos de Hamás ha sido desmentida repetidamente por agencias y fuentes informativas de prestigio. Está claro que Israel no actúa en defensa de su ciudadanía, sino que ha intensificado un proyecto colonial en curso de adquisición territorial, toxicificación medioambiental y genocidio.

SA Stands es consciente de lo estrechamente vinculada que está la lucha por la justicia migratoria en EE. UU. con la lucha por la liberación palestina. Estamos resistiendo al mismo enemigo: un ataque contra las poblaciones refugiadas e indígenas bajo el engañoso pretexto de la “seguridad” para algunas personas en naciones más ricas, sostenido por el racismo y la islamofobia, y del que se benefician muchas de las mismas corporaciones. El otoño pasado se propuso, de forma conjunta, un aumento masivo de la financiación de EE. UU. para el ejército de Israel y para militarizar la frontera. Estos gastos no solo incrementan la violencia, sino que desvían fondos que se necesitan urgentemente para cubrir necesidades internas en EE. UU., tanto para la ciudadanía como para las personas inmigrantes. Además, existen paralelismos llamativos entre las amenazas y la violencia de los colonos israelíes contra la población palestina y los grupos antiinmigración de EE. UU. y la operación Lone Star de Texas contra las personas inmigrantes.

Según la US Campaign for Palestinian Rights: “Trump presentó los muros de Israel como modelo para ampliar el muro fronterizo entre EE. UU. y México, y fue vitoreado por el primer ministro israelí Netanyahu. Y las conexiones son aún más profundas: la tierra dividida por el muro fronterizo entre EE. UU. y México está flanqueada por torres patrulladas por el fabricante de armas israelí Elbit Systems, mientras que las empresas israelíes Elta y Magal y el beneficiario de la ocupación Caterpillar compiten por contratos para echarle mano al muro. Así que cuando la gente corea ‘de Palestina a México, todos los muros tienen que caer’, es más que un simple eslogan. Es una realidad compartida de colonización y explotación corporativa que se traduce en una lucha compartida por la liberación colectiva.”

Como coalición por los derechos de las personas inmigrantes que trabaja por nuestra liberación colectiva, exigimos un alto el fuego inmediato y permanente, y la entrega inmediata de ayuda humanitaria a Gaza.

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